10 ene 2013

Chávez tan firme como su pueblo.


Ricardo Flores Ríoblanco

Hugo Chávez Frías.
El nombre Venezuela se escribe y expulsa al mercado informático desde las entrañas de las grandes compañías manipuladoras de noticias para contradecir la voluntad de su pueblo; la elección de un personaje que no tan solo representa justicia y equidad para la gran mayoría de la población en un país donde la pobreza ha sido disminuida significativamente, desde que dicho personaje tomó el poder en 1996. Claro que les hablo de Hugo Chávez Frías.

Una cuarta e inesperada operación quirúrgica para tratar el cáncer del Presidente Chávez en Cuba, ha puesto a la gran máquina manipuladora a montar toda una campaña difamadora contra un hombre, que representa una esperanza a todo el mundo y que se ha entregado a su pueblo decididamente, como lo hiciera aquel apóstol cubano José Martí, con todo y su suerte. Este “motivo sobrevenido” como dice la constitución bolivariana en su artículo 231, impide a Chávez prestar juramento este 10 de enero, pero se cita en el mismo artículo que se haga frente al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). La Asamblea General ya avalado la petición del Presidente para aplazar la ceremonia, y que  una vez reestablecido el paciente, se juramente frente al TSJ. Al no haber un marco determinado de tiempo en el cual el poder tenga que ser otorgado, o en este caso, reimpuesto por una votación popular libre y democrática (se habla de más un 60% de votos a favor de Chávez), la ceremonia se pospone cuando la salud del presidente se lo permita. Por su parte el TSJ ha tomado la decisión que así sea.   

La campaña no se cansa de comunicar la opinión de expertos oncólogos y directores de centros contra el cáncer (curiosamente los más de Colombia) que con sus proféticas palabras y sus “credenciales” profesionales aseguran que al mandatario le queda poco tiempo de vida, y cuando sale Chávez a desmentir, expertos politólogos de varios países y cuantos medios de información más los personajes de la derecha venezolana, acusan al gobierno Bolivariano de mentir y no difundir completamente la verdadera situación sobre la salud del exmilitar que se ha ganado un pedazo de corazón, como lo dijera el vicepresidente Nicolás Maduro, entre los más pobres de Venezuela y aquellos que luchan por un mejor mundo en cualquier rincón “oscuro” (calificación del imperialismo a los países subdesarrollados). Las expresiones más dulces de amor hacia un personaje al que la historia hará eco entre los pueblos de la tierra, se usan como puntas de lanza, zahiriendo los sentimientos de todo un pueblo y sus deseos de emancipación.

Esperando la pronta recuperación del Comandante Chávez
Se debe aplaudir la valiente y firme decisión del Presidente Chávez para recuperarse, y no pasar por alto su capacidad  (aun en pleno proceso se recuperación), para seguir gobernando a una nación y un pueblo que se ha entregado con él a la transformación de fondo del sistema económico, que antes beneficiaba a unos pocos venezolanos y muchos extranjeros. Además que ha logrado colocar a todo un pueblo en el poder, representado por líderes auténticos y solidarios que por los recientes eventos, no traicionan, en primera instancia, la voluntad de su pueblo, y en segunda, la confianza de su líder.

Se empieza a cocinar desde la derecha venezolana un macabro plan de contraataque mediático  primero, contra la decisión soberana por parte de la cámara de representantes del pueblo (Asamblea General) y el TSJ, para no dejar que Chávez asuma el poder una vez recuperándose totalmente de su estado de salud. Los partidarios del Libre Mercado o Capitalismo, se llenan con arsenales de lodo las bocas para empezar a lanzar gritos de rabia en contra de la voluntad del pueblo de Venezuela.

Los contrabolivarianos saben que el exmilitar aun no es un paciente  desahuciado, pero deberían de temer tomar el poder por la fuerza, pues el pueblo venezolano aún considera su líder al presidente Chávez, y pacientemente espera, con dolor y todo, a que regrese a cumplirles sus promesas y dirigirlos para que salgan de pobreza. Tratar de matar esa esperanza les saldría muy caro a la derecha venezolana, pues la esperanza es lo único que muere al último, aseguran muchos, y yo lo creo así también. ¡Salud, comandante Chavez!

NUEVO AÑO SOMBRÍO


Tomado del muro de Omar Carreón Abud

Mal empieza la semana al que ahorcan en lunes. Mal empezamos el año con los nuevos salarios mínimos anunciados con prisa antes de la fecha en la que se anunciaban en años anteriores. La noticia para los trabajadores es que ahora ganarán un salario mínimo 2 pesos con 43 centavos más elevado que el salario que ganaban el año que terminó. El porcentaje de aumento llegó al 3.9, cantidad que es exactamente igual al crecimiento de la economía que ha sido pronosticado por la ONU para este 2013; es inferior al 4.2 por ciento que fue el aumento que se autorizó para el 2012 y, es inferior, al 4 por ciento que era -¡sorpréndase usted!- la propuesta inicial de las organizaciones empresariales del país. Mal empezamos, pues, el año, ya que para nadie es desconocido que independientemente de lo que se declare acerca de la “amplía libertad para negociar entre las partes” o de “considerar la productividad”, es el aumento al salario mínimo el que marca la pauta para todos los aumentos en todas las empresas del país durante todo el año.

Pero no se espante con eso, falta todavía más. La ONU calcula que durante este 2013 la economía mundial seguirá desacelerándose y que los peligros de una nueva recesión no han desaparecido. Eso lo dice en su informe Situación económica mundial y perspectivas 2013 y especifica que, entre otras, las causas de esta desaceleración se encuentran en los severos ajustes fiscales que se ha visto obligado a operar Estados Unidos ante su gigantesco déficit, país que este año sólo crecerá a una tasa de 1.7%; la crisis europea y, también es causa, una importante desaceleración de la economía china. Para cualquier proyección del futuro económico, es necesario tomar en cuenta que Estados Unidos y Europa van a necesitar, en el mejor de los casos, al menos otros cinco años para compensar la pérdida de empleos ocasionada por la crisis de 2008-2009. Ahora bien, este informe de la ONU prevé para México, como ya dije, un modesto crecimiento de apenas el 3.9 por ciento para este 2013 y un 3.8 por ciento para 2014, como consecuencia de que sus exportaciones a los países en crisis se han visto reducidas. Nada que haga abrigar esperanzas de una mejora en la calidad de vida de los mexicanos.

¿Y qué más? Proliferan las noticias de empresas corruptas que no se ciñen a la teoría analgésica de la libre empresa y la libre concurrencia para obtener sus ganancias fabulosas, sino que, además de su enorme tamaño, ponen en la balanza el uso de ingentes recursos para corromper autoridades. Apenas se ha sabido que Wal-Mart, el coloso de las ventas al menudeo que tiene 10 mil 400 tiendas en 27 países y para la cual trabajan 2 millones 200 mil empleados, ha estado dando mordidas a funcionarios mexicanos para que le faciliten los trámites y le permitan operar. Según un reportaje publicado por el diario New York Times, la empresa pagó sobornos en México para que la dejaran abrir por lo menos 19 tiendas. Wal-Mart respondió oficialmente en días pasados, declarando que esos hechos ocurrieron entre 2003 y 2004; entonces era su jefe de operaciones internacionales Michael Duke, quien ahora es el presidente y el ejecutivo en jefe de la empresa, pero falta todavía saber quiénes fueron los funcionarios que recibieron los sobornos que pagó la empresa comercial más grande del mundo. ¿Alguna intendente? ¿algún velador? ¿Sería un simple chofer? ¿Se sabrá algún día la verdad?

Otra noticia de corrupción en grande que ha corrido por el mundo es la que señala que el prestigiadísimo banco suizo UBS ha tenido que llegar a acuerdos de pagos multimillonarios a manera de indemnizaciones, es decir, ha aceptado su culpa, por la manipulación mundial de la tasa de interés Libor. Para los efectos de este modesto trabajo, baste decir que la tasa Libor es una tasa de interés de, digamos así, peso mundial, que señala los intereses que deberán cobrar los bancos en todos sus préstamos. Pues bien, la noticia de la manipulación de la tasa Libor por parte del banco UBS, demuestra que la mentada oferta y demanda de dinero que establecía las tasas bancarias de interés, no existió y que sólo se trató de la manipulación de viles truhanes que decidían, en la intimidad de sus oficinas, los intereses que debían pagar por sus créditos millones de empresas y personas en todo el mundo. El respetable capital financiero en cueros.

Pero no se crea que a todos les va a ir mal en este 2013, no hay porque ser tan pesimista. Según todas las predicciones, a los más ricos del planeta, es decir a los dueños de las grandes empresas e instituciones financieras, les va a seguir yendo como hasta ahora: muy bien; en medio de la severísima crisis, de la que todavía el mundo entero no sale y ha resultado ser la más grande en toda la historia del modo de producción capitalista, los más grandes patrones, aumentaron sus ganancias a una tasa anual de casi el 10 por ciento. Nada mal si tomamos en cuenta que cientos de millones de seres humanos cayeron en la pobreza y en la miseria en estos mismos años. Un estudio, elaborado por Merrill Lynch-Capgemini indica que 10.9 millones de personas, es decir el 0.15 por ciento de la población mundial que se calcula en 7 mil millones, reúne una fortuna que asciende a 39 veces el producto interno bruto (PIB) de México y que en los años que vienen seguirá medrando sin pausa.

¿Y a los patrones de México? Desgraciadamente no tengo a la mano datos de sus utilidades, pero sí los tengo de lo que han sacado del país en los últimos años, información que puede dar una idea aproximada acerca de si con la crisis les está yendo mal o bien. Veamos: en el sexenio de Felipe Calderón, los patrones mexicanos transfirieron al extranjero, ya sea a cuentas bancarias o a inversiones directas, según información del Banco de México, 111 mil 38.9 millones de dólares, cantidad que supera en 70 por ciento al saldo de las nuevas inversiones extranjeras que llegaron a México en el mismo período y, para mayor ilustración, debe agregarse que desde hace muchas décadas no se había transferido el extranjero tal cantidad de recursos.

Así de que no para todos será un año nuevo sombrío. No. Mientras los grandes ricachos se hartarán de ganar dinero que nunca podrán gastar en bienes de consumo propio, la inmensa masa del mundo seguirá muriéndose de hambre. Hoy, pues, cobra más necesidad y más eficacia que nunca, el llamado fraterno y apasionado de los antorchistas a todos los mexicanos que sobreviven con su trabajo: “¡Organízate y lucha!”.

FOBIA A LA VERDAD



El posmodernismo, abigarramiento filosófico cuyo origen se remonta a mediados del siglo pasado y que tiene entre sus representantes más destacados a Jean-François Lyotard, Michel Foucault y Jacques Derrida, declara estéril toda formulación de grandes teorías, a las que desdeñosamente llama metanarraciones o metadiscursos. Postula que el modernismo, caracterizado por los grandes “ismos” (cristiano, liberal, marxista) fracasó, y ha debido ceder su lugar a visiones particulares, sin pretensiones abarcadoras; por ejemplo, la microhistoria. Lo local, inmediato y parcial son lo único verdaderamente accesible al entendimiento humano, y la Filosofía pierde su capacidad integradora, y de explicación de los problemas más generales. Y aunque debido a su mismo rechazo a todo sistema unificador, y por la procedencia diversa de sus defensores (la ciencia, las artes o la Filosofía), su conceptualización no es del todo homogénea, mas no deja de guardar cierta unidad.

En teoría del conocimiento, se absolutiza el relativismo: ningún postulado es socialmente verdadero o creíble, pues su validez depende de cada persona y de su entorno. Como dijera Ramón de Campoamor: en este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira. La verdad es entonces sumamente esquiva e inaprehensible, pues depende de cada persona o pequeño grupo, y lo que es verdad para una no lo es necesariamente para otra; cada quien tiene su verdad, aquélla que le es útil; o sea, el criterio de la verdad es meramente pragmático, utilitarista. Por cierto, sobre este punto ha hecho una muy interesante crítica Paul Boghossian en su obra El miedo al conocimiento: contra el relativismo y el constructivismo (2009), donde refuta las tesis que niegan el conocimiento verdadero; más exactamente, las de Richard Rorty. Y como “todo es relativo” y depende de cada quién, debemos admitir que si cada uno tiene su propia verdad, nadie puede imponer la suya a los demás; en otras palabras, cada cabeza es un mundo. Llegamos así una peligrosa conclusión: la verdad no existe; es una mera entelequia. Ya no contamos con esa aproximación única a la realidad, y en su lugar ha quedado una serie inconexa y contradictoria de juicios, al arbitrario gusto (o interés) de cada quien. Sin embargo, como señala Boghossian, hay aquí un problema capital: esta maraña de verdades singulares y contradictorias entre sí, implica una violación de principios fundamentales de la Lógica, como el de no contradicción. Y también entraña una minusvaloración de la ciencia como el medio de conocimiento del mundo, pues en esta concepción todos los sistemas epistémicos tienen igual validez: la ciencia, el arte, la religión, etc.; ninguno es superior a otro.

En materia educativa, esta visión ha sido el andamiaje para la formulación del “constructivismo”, tan de moda en nuestros días, donde cada educando “construye” su propio conocimiento, con la sola ayuda de un profesor, más bien “facilitador”. Esta “novedad” pedagógica es en realidad más antigua que andar en dos pies, pues en su esencia fue postulada ya por Sócrates en su famosa mayéutica, en el siglo V a.C. El célebre filósofo ateniense era hijo de una partera, y se asumía él mismo como partero, pero de ideas, diciendo que ayudaba a sus discípulos a parir sus propios conocimientos, que ya estaban in nuce en su mente, y de los que sólo era necesario cobrar conciencia y desenrollarlos mediante el diálogo.

En el fondo, el negar todo intento de comprensión abarcadora no es un hecho meramente cognoscitivo o producto de la pura mente, derecha o retorcida, de alguien en particular. Tiene profundas raíces en el sistema de poder, político y económico, en las fuerzas dominantes del mundo, y es su propósito evitar que la verdad sea conocida por los marginados, pues si ellos no pueden lograr un conocimiento seguro, confiable y coherente del universo y la sociedad, su ceguera servirá a quienes los dominan; si el pueblo ignora la verdad, o, peor aún, cree que ésta no existe, buscarla sería como perseguir una quimera, y lógicamente renunciará a tal intento, quedando con ello imposibilitado para conocer y transformar su realidad. Sería una locura buscar lo que no existe. He ahí el propósito de tal filosofía, la navaja dentro del pan: el confusionismo general, un pueblo sin rumbo ni camino, atrapado en una red mental más tupida que las de Hefestos.

Ciertamente, la verdad no puede tener pretensiones de eternidad ni de carácter absoluto. El devenir es la constante del mundo. La realidad cambia, se mueve, y aparecen nuevos fenómenos que exigen explicación y atención; asimismo, los instrumentos de la ciencia se hacen cada vez más potentes y finos para acercarnos a la realidad e interpretarla, y permiten el continuo enriquecimiento de la verdad; su búsqueda tiene una lógica, y la ciencia lo hace mediante una perpetua serie de aproximaciones sucesivas. Sin embargo, en un momento dado, aunque la verdad sea temporal y acotada, existe y es confiable; tanto que podemos operar con ella, utilizarla como conocimiento seguro para producir, realizar viajes al espacio, curar enfermedades, construir grandes obras, preparar alimentos, realizar procesos industriales o actividades agrícolas, etc. La prueba de la existencia de la verdad, aun admitiendo sus límites, es la actividad productiva exitosa, que nos asegura que el conocimiento que damos por bueno en un momento dado, efectivamente lo es. Por eso la búsqueda del conocimiento verdadero no sólo es un esfuerzo racional, sino la llave de la felicidad humana, y debe perseverarse en él. Recordemos que Jesucristo dijo: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.

México, D.F, a 1 de enero de 2012

INDIFERENCIA TOTAL.


Así como el desprendimiento saludable y el verdadero desapego son signos de equilibrio mental y emocional, la indiferencia es un error básico de la mente y conduce a la insensibilidad, la anestesia afectiva, la frialdad emocional y el insano malestar psíquico. Nada tiene que ver esta indiferencia con ese no-hacer, el cual marca la diferencia de las personas que conviven en una sociedad; debido a su enriquecedor sentido de unidad que les conduce a conciliar los opuestos y a ver el aliento supremo en todas las criaturas y circunstancias, tendríamos que erradicar la indiferencia de nuestro diario vivir. La indiferencia, en el sentido en el que utilizamos coloquialmente este término, es una actitud de insensibilidad y puede, intensificada, conducir a la destrucción de uno mismo y la paralización de los más hermosos sentimientos de crecimiento interior y autorrealización personal. La indiferencia endurece psicológicamente, impide la identificación con las persona ajenas, frustra las potencialidades de afecto y compasión, endurece el yo e invita al aislamiento interior, por mucho que la persona en lo exterior resulte muy sociable o incluso simpática. Hay buen número de personas que impregnan sus relaciones de empatía y encanto y, empero, son totalmente indiferentes en sus sentimientos hacia los demás. Se diría que son anarquistas de toda emoción real.

La indiferencia es a menudo una actitud neurótica, auto-defensiva, que atrinchera el yo de la persona por miedo a ser menospreciado, desconsiderado, herido, puesto en tela de juicio o ignorado. Unas veces la indiferencia va asociada a una actitud de prepotencia o arrogancia, pero muchas otras es de modestia y humildad. Esta indiferencia puede orientarse hacia las situaciones de cualquier tipo, las personas o incluso uno mismo y puede conducir al cinismo. Hay quienes sólo son indiferentes en la apariencia y se sirven de esa máscara para ocultar, precisamente, su labilidad psíquica; otros han incorporado esa actitud a su personalidad y la han asumido de tal modo que frustra sus sentimientos de identificación con los demás y los torna insensibles y fríos, ajenos a las necesidades de sus semejantes. También el que se obsesiona demasiado por su ego, sobre todo el ególatra, se torna indiferente a lo demás y los demás, al fijar toda su atención (libido, dirían los psicoanalistas más ortodoxos) en su propio yo.


(Agradecemos la contribución y la integración de Dante Creativo al equipo de Voz Activa. Nos espera un buen año, lo podemos ver desde ahora)

¡Año Nuevo, mundo en añicos!

Por Edwin Ahedo


20 dic 2012

LA MENTIRA OFICIAL EN LUGAR DE INFORMACIÓN VERDADERA

(Tomado del muro de  Abel Pérez Zamorano)

Información es poder y, en su defecto, confusión e incapacidad para resolver problemas. En lo que hace a la información gubernamental, para que sea útil a la ciudadanía y aplicable a la toma de decisiones, debe ser oportuna y relevante; también veraz y verificable mediante una metodología consistente, y basada en sólida evidencia; debe ser gratuita, de fácil acceso al pueblo y no privilegio de élites. La información de calidad es condición para una genuina democracia, pues un pueblo desinformado está incapacitado para comprender su realidad y tomar decisiones correctas (no se puede transformar positivamente aquello que se desconoce); en suma, es fundamental para la educación política del pueblo. Pero éste es sólo el deber ser, porque el ser va por otro lado, como se ve por lo que sigue.

Primero, el 11 de diciembre, el titular del Inegi, Eduardo Sojo, informó que: “De acuerdo con una nueva medición del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), al tercer trimestre del año había 29.3 millones de trabajadores informales, más del doble de los calculados anteriormente… La última medición del Inegi, en septiembre, con la metodología tradicional, arrojó que en el país había 14.2 millones de personas en la informalidad, esto es, 15.1 millones menos de las que se reportan ahora…” (Reforma, 12 de diciembre). En pocas palabras, un buen día nos despertamos con aquello de que “disculpe usted”, pero los ocupados en la informalidad son en realidad el doble del número que le habíamos dicho.

Segundo, durante cinco años del sexenio anterior el gobierno publicó estadísticas sobre muertes en la malhadada guerra de Felipe Calderón: la cifra llegó a 30 mil; sospechosamente, el sistema “se cayó”, y poco a poco dejó de fluir información o ésta fue volviéndose cada vez más confusa, para, al final de cuentas, quedar todo en agua de borrajas. ¿Cuántos fueron realmente? Como dice el tango: Dios sólo sabrá. Lo interesante es que el 27 de noviembre, el Centro de Análisis de Políticas Públicas México Evalúa, publicó un estudio según el cual el número de muertos ascendía a 101 mil 199, o sea, 3.4 veces más que la cifra oficial. A decir del organismo, su metodología se basó en el uso de documentos oficiales de las agencias del ministerio público de las procuradurías estatales, datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, y actas de defunción que registra el INEGI. Si el cálculo es equivocado o correcto, quién sabe; lo cierto es que ninguna dependencia gubernamental presentó datos duros para desmentirlo.

Tercero, en los días que corren, la SEP y el Inegi organizan un censo para conocer la matrícula en las escuelas y el número de profesores que en ellas laboran. Y es que el gobierno federal ¡no sabe cuántos alumnos y maestros hay! ¿Y entonces, la cifra que se nos ha dado, desde 25 millones hasta llegar a los supuestos 35.09 millones actuales, es falsa? La verdad es que durante los dos sexenios anteriores hubo ocultamiento. Cuarto, en materia laboral se dice que la tasa de desempleo es de 4.8 por ciento; pero, ¿qué tanto es eso contra el 25.8 por ciento en España y 25 en Grecia? Una bicoca. Muy abajo del 8 por ciento en Estados Unidos o el 11.6 en Europa, pero no porque nuestra economía esté muy bien, sino que la cifra de desempleo es falsa, por el algoritmo aplicado para calcularla. En fin, recordará también, querido lector, que el Coneval ha sido acusado de manera recurrente por académicos de renombre (entre ellos Julio Boltvinik), de minimizar la magnitud de la pobreza, mediante la aplicación de metodologías sesgadas.

Los ejemplos anteriores, y muchos más que podríamos citar, son muestras de la descarada manipulación informativa por parte del gobierno, asociada al ejercicio del poder. Pero atrás de todo esto hay un criterio de clase: para las élites, información privilegiada, fresca y exacta; para el pueblo, desinformación que impide su verdadera participación en los asuntos públicos; información de muy baja calidad, groseramente filtrada, y las más de las veces intrascendente, para que conozca sólo sombras de las cosas, como decía Platón; al pueblo se ofrecen sucedáneos, como chismes sobre la vida de los artistas, nota roja y escándalos que alimentan su morbo y sus sentimientos más atrasados. Y encima de todo, mentiras oficiales. Para el pueblo es la pirotecnia informativa; para los poderosos, la información que vale. Pero no nos engañemos. Esta práctica es tan vieja como lo es la dominación política; en eso no hay democracia informativa. Lo dejó dicho de manera inequívoca el célebre economista austriaco Friedrich von Hayek: “Todo el aparato (colectivista) para difundir conocimientos: las escuelas y la prensa, la radio y el cine se usarán exclusivamente para propagar aquellas opiniones que, verdaderas o falsas, refuercen la creencia en la rectitud de las decisiones tomadas por la autoridad; se prohibirá toda la información que pueda engendrar dudas o vacilaciones.” Y conste que el autor es uno de los economistas más prominentes de la escuela de Viena, pilar teórico del liberalismo moderno. En fin, como dijo Simone de Beauvoir: no nos engañemos, el poder no tolera más que las informaciones que le son útiles.

México, D. F., a 18 de diciembre de 2012

Al campesino


Chünte' Wiñik

Campesino,
el mundo está triste
y el astro luminoso
de amargo coraje se viste
marchitando tus plantas,
 tus cultivos.

Andando en tu camino                       
con tu lagrima cristalina,
con tu rostro sudoroso,
tropiezas con las rocas
pesadas cual la pobreza
que con tus hombros cargas.

Tu dulce amada,
tus hermanos,
tus padres y tus hijos
con los mismos sufrimientos
y vanas esperanzas
cultivan la tierra.

Campesino,
el mundo está triste
y el astro luminoso
de amargo coraje se viste
descubriendo tus penas,
tus dolores.

Esto es tu tenebroso infierno:
miserable cosecha
en tu extensa jornada,
llantos, tristeza y soledad,
hambre y dolorosa enfermedad
te acompañan en tu morada.

Tu pueblo aislado
sufre el olvido del gobierno.
La cruel injusticia,
las maldades,
la avaricia y el egoísmo
gobiernan el mundo.
  
Campesino,
el mundo está triste
y el astro luminoso
 con tierno cariño se viste,
alumbrando el camino
del futuro.

Envuelto en tu pensamiento
como una luz perlina,
con tu gesto generoso
indagas con tus hermanos
el origen de la pobreza
que a nuestro mundo azota.

Campesino:
¡Es tiempo de unirte
con tus hermanos!
¡Los colonos y los obreros,
 los estudiantes y maestros
con la misma bandera
desterremos la pobreza!  

Campesinos mexicanos leyendo El Machete, de Tina Modotti, 1924.